|
|
|
|
|
Según un informe de la oficina del Defensor del Pueblo, redactado en colaboración con UNICEF, la violencia escolar afecta a la mitad de los alumnos de Secundaria. E1 30 por ciento de estos escolares españoles ha sido víctima o sufrido violencia: «Idiota, hijo de..., subnormal, foca...» son calificativos bastante frecuentes. Pero esto no debe extrañamos, porque las actitudes, formas, modales y expresiones de nuestra juventud no son sino el reflejo de las actitudes y formas de expresión de los modelos que aparecen en los medios de comunicación, y no me refiero sólo a la televisión ni a lo que vean en el hogar y en la escuela. Personas muy conocidas, importantes y famosas recurren con demasiada frecuencia a la violencia verbal, a las palabras groseras e hirientes y a la descalificación global de 1as personas. No se limitan a razonar y argumentar por qué la forma de ser, pensar u obrar del otro parece censurable o detestable. De inmediato se cae en el insulto, en la ofensa directa y personal del sujeto en cuestión o de sus antepasados. A principios de este mes, el propio congreso de los Diputados parecía un patio de colegio en el que se peleaban niños cargados de rencor, diciéndose los mayores y más groseros insultos. El presidente del Gobierno, de forma reiterada, fue vejado y calificado de «marrano», y de embustero. Los jóvenes con los que mantengo constante relación a través de 1os cursos, conferencias, cartas y encuentros, me expresan su decepción al ver estas lamentables actitudes y expresiones de personas tan destacadas y relevantes. Echan en falta el ejemplo de modelos vivos de autocontrol, mesura y serenidad, que saben estar y escuchar y hasta reconocer algo positivo y meritorio en el contrario. Seria deseable que las personas a quienes más se nos ve, escucha y lee: políticos, periodistas, escritores, pensadores... tuviéramos bien presente el perjuicio o el beneficio moral que podemos hacer a nuestros jóvenes y no cayéramos en el insulto fácil, en la descalificación y en la violencia verbal. Recuerdo a quienes practican esta violencia verbal, que con sus burdas y groseras descalificaciones, los primeros descalificados ante la sociedad son ellos mismos. ¿Es tan difícil respetar la dignidad de los demás? Bernabé Tierno / El Semanal, 19 diciembre 1999 |
|
Directorio - Trabajo - Anuncios - Valladolid - Adultos |