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Centrales de alarma, blindajes y rejas compiten en el mercado para asegurar las viviendas contra los ladrones.
El factor tiempo es fundamental para el delincuente que asalta un domicilio, de ahí que tan importante, o más, sea ponerle difícil el acceso al interior del hogar que impedirle que permanezca sin sobresaltos registrándolo todo. Lo que más tiempo requiere es buscar y hallar los objetos más valiosos, fundamentalmente las joyas y aparatos de imagen y sonido. Es esa búsqueda frenética lo que convierte una casa después de un robo -o un intento de sustracción-, en un espectáculo dantesco, como si hubiese pasado por allí un ciclón. Por otra parte, y ante la violencia que suele acompañar últimamente este tipo de acciones delictivas, uno de los temores más extendidos entre la población es la posibilidad de que podamos coincidir en el escenario del robo, con el asaltante. El sector de la seguridad, muy desarrollado en España pone a disposición del consumidor un amplio abanico de posibilidades, si bien las más eficaces son también las más costosas.
Puerta blindada El acceso habitual del ladrón sigue siendo a través de puertas y ventanas. En igualdad de condiciones, el ladrón optará por la vivienda que no disponga de puerta de seguridad. Sin embargo, la sofisticación de los ladrones les lleva a actuar violentamente sobre el tabique en que se encuentran instaladas las puertas de seguridad, lo que requiere que el blindaje sea bastante potente. Entre 140.000 y 170.000 pesetas, más IVA.
Rejas, cierres y persianas Las rejas, y sistemas de seguridad similares, situadas en puertas y ventanas, son para disuadir y proteger, y la estética tiene que quedar en segundo plano. Lo importante, después, es que sean resistentes a la lima y otros métodos propios de ladrones. Las rejas y persianas pueden ser muy útiles en los accesos secundarios, como desagües, tuberías de gas y aquellos balcones que están muy cerca del vecino.
Alarmas conectadas La instalación de una alarma, conectada a la central de una empresa de seguridad, garantiza al usuario que, bien la policía o los agentes de la empresa, o ambos, acabarán personándose en el lugar del robo pasados unos minutos. Funciona con infrarrojos y microondas, que provocan la alarma al penetrar un objeto en su radio de acción. Como cuenta con sirena interior, además del aviso externo, es ideal para aquellos que temen, más que el robo, encontrarse con su agresor. Instalación fija, 45.000 pesetas (más IVA). Mensualidades de 3.100 pesetas o 4.575 pesetas, dependiendo del servicio.
ALGUNAS PRECAUCIONES
* Al salir de su casa, cierre siempre las puertas y ventanas, no dé facilidades a los ladrones. * Provoque la duda en el ladrón, deje rastros que despisten, como juguetes en el jardín, persianas a medio bajar y el timbre de la puerta conectado. * En ausencias largas, es útil dejar la llave del domicilio a una persona de confianza, un vecino o el portero que, además, se encargará de retirar el correo del buzón. * Si existen más riesgos de los normales por la ubicación de la vivienda, y ante ausencias prolongadas, se deben desviar las llamadas telefónicas a un teléfono donde poder atenderlas. * Los objetos de valor deben estar bien guardados, a ser posible en caja fuerte. El dormitorio principal y el salón son los lugares a los que habitualmente se dirigen los delincuentes. * Fotografíe los objetos de valor, especialmente las joyas, así dificultará su venta, y hará más fácil su recuperación. * Grabe su nombre en los aparatos de imagen y sonido, para evitar o dificultar el trapicheo de los delincuentes. * Por último, jamás forcejee ni se enfrente a un ladrón si le encuentra robando en su casa. Lo prudente es escapar y evitar que se percate de su presencia. Ricardo Martín / Agenda doméstica – Seguridad / El Semanal, 10 agosto 1997
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