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Ocurre en la primavera Cuando revienta el espliego.
Cuando se funden de amores la fe, entre Dios y un pueblo.
Cuando Sieteiglesias canta.
Cuando torcidos senderos llenos de amor y de fe conducen al mismo Cerro.
Allí, chiquita espadaña con su campana en el centro, expandiendo su alegría con ese <<TALIN>> tan nuestro, que nos araña en el Alma y nos sublimiza el cuerpo.
Ese <<TALIN>> que reparte, el olor de los romeros, que roza las amapolas entre trigales naciendo y que revienta las lilas con su aroma más intenso.
Y huele... huele en la Cuesta a Espliego, Lila y Romero.
Canta, Sieteiglesias, canta, la tradición de un pañuelo.
Que hay una Misa Solemne y una Virgen sonriendo.
Goza Sieteiglesias... Goza...
Que están los pechos ardiendo esperando que la Virgen juegue con esos Pañuelos.
Más tarde, en el medio día.
Por las riveras adentro, huele a aroma de paellas a tortillas y torreznos, humos de cepas quemadas con aroma de cordero...
Después mozas soñadoras llevan anudado al cuello para dárselo a su mozo,
la seda de su pañuelo.
En la emoción de la tarde.
Procesión dulzaina y
tamborileo. A la orilla del
Eresma por un estrecho
sendero entre jotas
castellanas entre vivas
y entre rezos se hace la
sublime entrega de
moza a mozo, UN PAÑUELO.
Un nudo que desata,
una seda entre los dedos
y el recio mozo que corre
y la seda va mordiendo.
Por que le sabe a su carne, por que le huele a su pelo queriendo verlo en las manos de la Virgen sonriendo, como gozosa paloma,
acariciando los vientos
como himno de nuestra España
y el Talín... Talín, tan nuestro,
de la sencilla campana, con los bracitos abiertos, mientras el mozo recorre para su gloria un pañuelo, que sabe a carne morena y tiene olor a pelo.
Ahora también huele a cera a manto verde y a incienso
soñando el mozo feliz,
que huele a tierra y a cielo. Pañuelo. Que entre tus pliegues
abrazas la fe de un pueblo. Que haces mimos a sus caras
y acaricias sus aleros. Y el orgullo de su torre
y el ciprés del Cementerio. Que todos los años sube
en primavera hasta el Cerro,
a renovar sus olores... Olor de moza y de Virgen Olor de tierra y de cielo, que es la tradición Eterna de todo
Matapozuelos. Por que les está echando el hijo igual que le echó su padre y como le echó el abuelo. Y a caballo en unos hombros
lo aprende también el nieto. Así agarrado a la fe
y a la tradición sujeto. Humildemente suplico
a la esencia de mi pueblo
que cuando este viejo tronco
caiga al suelo, entre sus ramas resecas, echar por caridad ese PAÑUELO.
V. GUTIERREZ (Del Aula de Mayores de Arrabal y dedicado a la fiesta de abril de la Virgen de Sieteiglesias de MATAPOZUELOS)
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