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Si son ciertas las Profecías de San Malaquías, el fin del mundo llegará dentro de tres Papas Quizá no todo el mundo sabe que Pablo VI tiene un mote latino, que es el siguiente: <<Flos florum>> (Flor de las flores), y que, a diferencia del nombre que lleva como cabeza de la Iglesia, no fue elegido por él, sino que le estaba designado de antemano. En cambio, ¿qué creyente ignora que Pío XII fue apodado <<Pastor Angelicus>>, y Juan XXIII, <<Pastor et nauta>>, o sea, pastor y navegante?. Desde hace aproximadamente nueve siglos, desde que un monje irlandés que vivió en la primera mitad del siglo XII, y a quien la Iglesia conocería como San Malaquías, tuvo la idea o la inspiración, la compulsión mística, de escribir una extraña y muy precisa profecía: la de los sucesivos papas que gobernarían la Iglesia desde su época hasta el fin de los tiempos. A cada papa, un apodo, un emblema latino, que de algún modo anunciara su reinado, ya fuera en base a su nombre, o a su país de origen, o a su heráldica, o a las características que tendría su reinado. Por ejemplo, el <<Flos florum>> de Pablo VI se explica por las flores de lis de su escudo familiar; el <<Pastor et nauta>>, de Juan XXIII, por haber sido el Pontífice Pastor por excelencia y haber sido «navegante» muchos años de su vida, en que fue Patriarca de Venecia, y la góndola era su cotidiano medio de llegar a los fieles. Aunque aquellos para quienes no es simpática la figura de Pío XII se resistirán a reconocerlo como <<Pastor Angelicus>>, tendrán, sin embargo, que admitir que esa imagen, verdadera o no, de su personalidad fue sumamente difundida durante su papado.El tema de las profecías de San Malaquías preocupa hoy a muchos por una sencilla y dramática razón: el elenco de papas o de motes tiene un límite, está cerrado por el último Papa, por el Papa durante cuyo reinado sorprenderá a la Humanidad el Juicio Final, y entre el Papa actual y ese Papa del fin del mundo ya sólo quedaría tres en la fatídica lista del santo irlandés. Después de <<Flos florum>> vienen <<De medietate Lunae>>, - sí, la luna marcará el carácter del próximo papado -, <<De labore solis>>, y <<De gloria olivae>>, y tras esos tres. sencillamente <<Petrus secundus>>, el último.
El gran problema con la funesta profecía de San Malaquías es que está llena de sorprendentes aciertos, desde Lucio II, el primer Papa elegido después de las profecías, hasta Pablo VI. Lucio II fue apodado "Inimicus expulsus". No expulsó a los enemigos de la Iglesia, pero su apellido, casualmente, era Caccianemici (Expulsaenemigos). Eugenio III y Anastasio IV, todavía a mitades del siglo XIII, fueron anunciados como <<Exmagnitudine montis>> y <<Abbas suburranus>>; el primero era oriundo de Montemagno; el segundo se apellidaba Suburri y era un simple abate cuando le sorprendió la elección papal. En el siglo XIII, un canónigo de Santa María llegó a Papa con el nombre de Honorio III; San Malaquías lo había podado cien años antes <<Canonicus de lateres>>, y el águila que vence con sus garras al dragón en el escudo familiar de Clemente IV había sido <<prevista>> el mote de <<Dragus depressus>>. El tercer Papa de Avignon, en el siglo XIV, debía corresponder a la descripción de <<Frigidus abbas>> (el abate frígido). No lo fue de temperamento, ciertamente, pero Benedetto XII había sido abate del monasterio de Fontanafredda (Fuentefría). Realmente, es para pensar que el irlandés era un profeta de primera fila.
Sin embargo, claman los defensores de la autenticidad del <<Lignum Vitae>>, no fue elegido Simoncelli, sino el cardenal Sfordrati, que gobernó la Iglesia como Gregorio XIV, y el mote que le tocó en suerte se le adecuó debidamente. Era oriundo de la antigua ciudad de Cremona y San Malaquías había dicho o habría dicho <<De Antiquate Urbi>>.Si el <<Lignum Vitae>> es un libro apócrifo hay que admitir que sus aciertos para con los papas del siglo XX son sorprendentes. FALTAN LOS PAPAS "DE LA LUNA", "EL DEL TRABAJO" Y "EL DEL GLORIOSO OLIVO" Pero, por supuesto, no conviene entusiasmarse demasiado con los aciertos de San Malaquías. Si realmente no hubo falsificación, si estos aciertos continúan hasta el fin, el fin está cerca. La muerte de Pablo VI, tres papas más el de la luna, el del trabajo, el del glorioso olivo -, y ya tendremos el segundo Pedro, el Pedro apocalíptico, <<La persecución extrema de la Iglesia>>, la destrucción de Roma y el advenimiento del Juez tremendo. Amén. Un amén que equivale a un adiós definitivo a este mundo, santos y profetas y papas incluidos. Prensa Española - Año 1.976 |
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